stileMuchas veces, en sus excursiones, los Boy Scouts pueden experimentar tanto lo bueno como lo malo de la humanidad. Siempre hay lecciones que podemos aprender, y en su mayoría, ellas suelen tener un final feliz. Esta es una de las lecciones más importantes del escultismo.

Tal fue el caso de un grupo de Scouts de los Estados Unidos. Mientras llevaban a cabo una excursión por la costa oeste, la tropa decidió hacer una parada para observar el océano. Los muchachos tomaron fotografías, disfrutaron de la brisa y pasaron un tiempo junto a la costa.

Lamentablemente, al retornar a la camioneta, se encontraron con una desagradable sorpresa. Alguien había robado todas las posesiones de los jóvenes Scouts. Esta fue una noticia devastadora, especialmente para aquellos scouts que se encontraban durante su primer experiencia de acampado.

A pesar de esto, los jóvenes no se desalentaron y en la van pudieron encontrar algunos guantes de trabajo, y decidieron limpiar los restos de vidrio que se encontraban en los asientos. También usaron cintas adhesivas para evitar que las ventanas rajadas se rompan completamente.

Luego que la líder de la tropa realizara las llamadas telefónicas pertinentes, todo estaba listo para partir y continuar el viaje. A pesar de este problemático comienzo, el grupo no se desalentó. Siguió con su campamento y su viaje en auto con buen espíritu.

Afortunadamente, en su camino la tropa encontró la ayuda que necesitaba. Al detenerse en un pequeño pueblo encontraron una tienda para comprar nuevo equipamiento y uno de los nuevos scouts le comentó al dueño de la tienda sobre el incidente. El hombre se conmovió con la historia y donó todo el equipo que la tropa necesitaba para poder continuar con sus planes. Este vendedor se convirtió en el héroe de la tropa y su ayuda les permitió disfrutar un hermoso campamento.